POLOS OPUESTOS

La gasolina sigue subiendo en los Estados Unidos. El precio promedio del galón a mediados de marzo fue $ 3,75. Aunque debemos tomar en cuenta que alrededor del 14% del precio está representado en impuestos. Sabemos que en el Estado de la Florida es un factor sumamente importante pues apenas existe el transporte público y la experiencia de tener vehículo se traduce en una necesidad. Pero en el caso de Señor Matthews, moderador de la cadena de televisión liberal MSNBC y simpatizante del partido Demócrata. “El tener carro es parte de la vida de ser americano”. La realidad es que el combustible sube semana tras semana, apenas en enero se situaba en $ 3,25 el galón.

Actualmente gastamos el doble del dinero en comprar gasolina que en alimentos (PEW). Curiosamente el estadounidense responsabiliza al actual Presidente Obama (18%) en contraposición del 14% que señala a las petroleras como responsables de la situación y solamente el 4% piensa que la culpa la tiene el alto consumo. Pareciera que nos acostumbramos a vivir con los altos precios del combustible, quizás en verano la situación pueda empeorar. Algunos economistas señalan la posibilidad de pagar más allá de los $ 4.00 por galón, lo cual, combinado con el consumo eléctrico en nuestros hogares, nos enfrentaría a un panorama agobiante. Al revisar la distribución en precios de la gasolina, encontramos situaciones muy interesantes: – No es el mismo en todo el país. – California y Nueva York lideran la lista entre los más costosos. $ 4,21 por galón (ambos son Estados mayoritariamente Demócratas). – Dakota del Norte y Louisiana presentan los precios más bajos y estables $3,25 por galón (Estados Republicanos).

Existe una condición especial dentro del mercado de hidrocarburos en los Estados Unidos, somos exportadores de productos refinados del petróleo (gasolina, diesel) ya que las empresas no están obligadas a vender al mercado interno del país. La realidad señala que hay un incremento de oferta en ciertos Estados y escasez en otros. Canadá envía millones de barriles de petróleo desde la región de Alberta, lo mismo ocurre con Dakota del Norte, pero el problema del desequilibrio radica en la falta de oleoductos dentro de los Estados Unidos para transportar ese petróleo, así observamos que en algunas regiones del país el precio del petróleo se cotiza cerca de los $ 70.00 el barril y el Brend se paga a $ 125. Esta enorme diferencia de 55 dólares se debe a que el crudo de Alberta (Canadá) y el de Dakota del Norte son muy pesados, y exige refinerías más sofisticadas que las utilizadas para procesar el ‘Brent’. Pero, si no hay oleoductos, ¿cómo se transporta?, pues en camiones, y ahí radica una buena parte del problema. Si se está pagando $125 por un barril, que luego puede costar más de $50 en transporte, refinación y distribución, los costos se incrementan y por ende el precio que pagamos como consumidores. En conclusión, tomando en cuenta que las refinerías en Estados Unidos se encuentran a miles de millas de los yacimientos, muchos Estados consumen su producción de petróleo… porque no hay oleoductos para transportarlos a otras partes.

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