Decidete Decidete
Dr.Jr. Roman La Primera es asumir la responsabilidad con su futuro y la segunda es esperar que otros definan su destino, usted decide. Las... Decidete

Dr.Jr. Roman

La Primera es asumir la responsabilidad con su futuro y la segunda es esperar que otros definan su destino, usted decide. Las personas que tienen éxito, tienen claramente definido su propósito, saben contestar el ¿Por qué están trabajando? el por que de su familia, de su estilo de vida y porque se levantan diariamente. Ese propósito le lleva a definir su visión, tiene una fotografía claramente definida sobre lo que quieren alcanzar, establecen un plan para producir una vida balanceada. Su visión se alimenta de sus valores que se convierten en la gasolina, en la energía para continuar frente a las grandes adversidades que presenta la vida. Estos valores construyen el carácter de la persona, sus pensamientos y emociones, están en armonía con sus palabras, su comportamiento y sus movimientos están en armonía con su visión. Son persona que tienen templanza ante los grandes retos no planificados que llegan sin avisar y que muchas veces le sabotean su confianza. La confianza es tener Fe, es creer que se puede llegar, es saber que cuando todo se pone oscuro y estamos sin fuerza hay una convicción interna que nos confirma que hay que seguir hasta conquistar nuestro destino.

En los días que vivimos vemos mucha gente sin fuerza, sin confianza y no saben que requiere el mismo trabajo deprimirse que sentirse feliz. Cuando usted esta deprimido, usted crea la depresión, cuesta el mismo trabajo sentirse deprimido que producir un estado de felicidad. La persona deprimida enfoca toda su energía mental para ver su vida de una manera particular. Se hace preguntas que le sabotean. Se visualiza de una manera en particular y asume una postura en su cuerpo. Por ejemplo: cuando usted ve una persona deprimida, tiene sus hombros caídos, su mirada es hacia el piso, habla con un tono de voz sin fuerza, con tristeza. Muchas veces tiene una dieta incorrecta, pasan horas y días encerrados dentro de sí, pensando en los problemas que tienen que enfrentarse y enfocando todo su potencial en las dificultades. La verdad es que se necesita un gran esfuerzo para estar deprimido y la calidad de la comunicación de la persona deprimida consigo mismo es muy pobre. Podemos cambiar nuestro estado emocional de depresión a felicidad en solo segundos, si aprendemos a cambiar nuestra visión de nosotros mismos, si aprendemos a comunicarnos con nosotros. Haciéndonos preguntas por ejemplo: ¿Qué me hace feliz hoy?, ¿Qué cosas grandes he logrado en mi vida?, ¿De qué y de quién me siento orgulloso?, ¿En que persona me quiero convertí? ¿Qué personas me enriquecen la vida?. Contestando estas preguntas usted esta dando instrucciones a su sistema nervioso para que se enfoque en las cosas que le dan fuerzas, que le enriquecen su vida, que le llenan de energías, y le permiten cambiar las perspectivas de su vida.

Revise como esta su tono de voz, su respiración, el movimiento de su cuerpo y comience a moverse con la energía de que usted tiene todos los requisitos para tener éxito.

Para crear estados emocionales no se necesita ser inteligente, ni tampoco ir a la universidad, sencillamente es muy parecido al trabajo de un director de películas que para producir unos estados emocionales en sus cineastas manipula y controla varios efectos de lo que usted oye y de lo que usted ve para impactar su estado emocional. Por ejemplo: si desea asustarlo aumenta el volumen de la música, desarrolla efectos de sonido, aumenta o disminuye la iluminación y en cuestión de segundo crea unos estados emocionales que pueden ser de felicidad, de paz y alegría o pueden ser estados emocionales llenos de miedo, tensión e inseguridad. Usted puede hacer lo mismo con la pantalla de su mente añadiéndole fuerzas a los pensamientos que le enriquecen su vida y eliminándole la luz y el sonido a los mensajes negativos que le quitan fuerza, que le roban sus sueños y su energía. Podemos concluir que hay estados emocionales que le dan fuerzas como lo son: la confianza, el amor, la seguridad interna, la alegría, la fe y todos ellos producen una fuerza inagotable que utilizados correctamente pueden ayudar a mejorar su calidad de vida. Hay también estados emocionales que nos paralizan, como lo son: la confusión, la depresión, el miedo, la angustia, la tristeza, la frustración que nos hace ver insuficientes, impotentes, y sin fuerzas. Es vital comprender que nuestros estados emocionales tienen fuerzas para producir un cambio profundo en nuestra vida y poderla vivir con excelencia. Siempre he dicho que la conducta de las personas tiene una relación directa con los estados emocionales en que se encuentran. Necesitamos adiestrar a nuestra gente, que aprendan a cambiar sus estados emocionales, que aprendan a readiestrar su sistema nervioso, donde puedan crear estados dinámicos, estimulantes y convencidos de que podemos cambiar y que podemos triunfar. Mientras tus estados emocionales negativos sean más fuertes y más grandes, tu visión estarás destinado a vivir en un mundo de frustración. Te reto a que redescubra tus momentos felices, tus grandes victorias, los momentos que han marcado tu vida y te han llevado a ser lo que eres hoy. Tenemos dos opciones o asumimos responsabilidad de nuestro futuro o esperamos que otros definan nuestro destino…Usted decide.

Epiko Magazine