Por: Dra. Esther Pichardo Las vacaciones se terminaron y llego el tiempo de clases, estudios, tareas y actividades luego de la escuela. Quizás tu...

Por: Dra. Esther Pichardo

Las vacaciones se terminaron y llego el tiempo de clases, estudios, tareas y actividades luego de la escuela. Quizás tu niño estaba emocionado por comenzar las clases, y soñaba por volver a ver sus amiguitos, las maestras y conocer lo nuevo del año escolar, pero  pasan los días y el estado de ánimo decae, se ponen de mal humor y se quejan de los dolores del cuello o de espalda. Y es muy cierto que los niños tienen suficiente estrés en la escuela hoy día como para su salud física hacerlo mas difícil. Por eso es importante aprender cómo podemos lograr tener niños más saludables para que así puedan tener mejor rendimiento escolar.

Aunque casa estudiante es diferente y tienen necesidades diferentes, existen varias necesidades que aplican a todos como lo es la buena nutrición, un buen descanso y el cuidado de la espina y el sistema nervioso.

Cuando los niños no desayunan y están varias horas sin comer, puede afectar sus funciones, la conducta y hacer que se distraigan en el salón de clases. Así que una de las recomendaciones más importantes es proveer una alimentación adecuada. Desde un desayuno rico en nutrientes, fibras y hasta carbohidratos (en forma frutas y pan integral), hasta un almuerzo balanceado en proteínas, vegetales lejos de comidas rápidas, dulces y grasas saturadas (pizzas y frituras) puede ayudar a que estén más alerta en clase y activos el resto de la tarde. Recuerda que las proteínas ayudan a los niños a sentirse llenos por más tiempo y con energía suficiente para llegar hasta la próxima comida.

Para esto se recomienda que envíes a tu niños a la escuela con frutas fáciles de comer (uvas, manzanas y fresas), “snacks” saludables (galletas integrales, queso) en lugar de que les des dinero para que compren dulces y sodas que no son nutritivos. Es bueno que les enseñes y los animes a tomar agua en lugar de jugos llenos de colorantes, azúcar y/o cafeína.

De igual manera debes asegurarte que tu niño también tenga un tiempo apropiado para dormir. Cuando dormimos el tiempo adecuado el cuerpo se regenera y recarga de energía, podemos pensar mejor y tenemos mejor estado de ánimo. La Academia Americana de Pediatría recomienda que los niños menores de 5 años duerman al menos 11 horas. Los niños que tengan entre 5 y 10 años de edad duerman en mínimo 10 horas y a partir de los 10 años de edad en mínimo 9 horas.

En cuanto prevenir y disminuir dolor, y mejorar la función del sistema nervioso en el niño, es importante educar al niño sobre caminar, sentarse y hasta utilizar el bulto escolar adecuadamente cuidando siempre la postura. El no utilizar el bulto escolar apropiadamente y cargar mucho peso en el, es un problema para la espalda. Y para evitar esto se recomienda que los niños no levanten más de 15% de su peso en el bulto.

La Comisión de Seguridad de Producto del Consumidor estima que más de 21,000 al año de visitas de niños a la sala de emergencias y oficina médicas son relacionadas con las mochilas. Para prevenir esto es importante escoger una mochila liviana, con correas anchas y acolchonadas para los hombros, que tenga una correa para la cintura y un espaldar acolchonado. Al momento de utilizar la mochila las correas deben estar ajustadas debajo de la línea de la cintura (si queda muy baja, aumentará la presión sobre los hombros). Los objetos más pesados deberían colocarse en la parte de atrás de la mochila cerca del cuerpo para evitar más presión en la articulaciones.

De igual manera debe asegurarse que su hijo no cargue cosas innecesarias que agreguen mucho peso a la mochila (como juegos de video, zapatos o ropa). En fin, si notas que tu niño se encorba hacia alfrente para soportar el peso de la mochila, es señal que está muy pesada. Es importante que aprendan a levantar la mochila en forma adecuada. Los niños deberían doblar las rodillas y levantarla con las dos manos cuando se la van a poner en los hombros.

Por otro lado estudios han demostrado que tratamientos quiroprácticos no solo asisten a aliviar el dolor físico del niño pero también a obtener una mejor función del cuerpo, enfocarse más en las clases, dormir mejor y hasta obtener excelentes resultados en niños que sufren de ADD/ADHD. Mientras que los quiroprácticos no tratan el ADD/ADHD ni el autismo, los efectos que los tratamientos en niños desordenes de aprendizaje e hyperactividad han sido descritas en muchas publicaciones escolares.

El cuidado regular de un quiropráctico es una de los métodos más efectivos para tratar los dolores del cuerpo de los niños. El quiropráctico evalúa la espina, la postura y el sistema nervioso del niño y puede remover condiciones de la espina que puedan ser causantes de dolores como también hacer cambios en el diario vivir y hasta la dieta del niño para poder obtener una salud optima, que es lo que todo padre quiere para sus niños. Feliz regreso a clases!!

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