Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad,...

Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios. Lucas 13.10-13

¿Cómo es que un médico natural puede entender una enfermedad que es espiritual?.

Vemos aqui que una mujer se acercó a Jesús y El no le dijo “Mujer corre al quiropráctico ahora”.El Maestro hizo todo lo contrario, la llamó para sanarla de su enfermedad, para  liberarlarla de su yugo.

La ciencia está trabajando arduamente buscando medios para sanar el cáncer y el sida, pero tu y yo tenemos la habilidad para sanar a través de Jesús. Toda persona que tiene al Salvador en su corazón, puede sanar a otros, pues El fue ungido para sanar toda opresión del diablo. Hechos 10.38

La enfermedad es un opresión, toda persona que está enferma, lleva un yugo sobre su cuerpo. No podemos decirle a la gente, “es que Dios lo permitió”. Lo que Dios está esperando es que alguien decida creer que El puede sanar, El quiere usar nuestras manos para sanar a otros. Dios quiere bendecirte y que tu puedas ser de bendición para otras personas.

Ninguna enfermedad puede crecer en su cuerpo a menos que sea alimentada. Hay tres cosas que alimentan las enfermedades.

1. La amargura y resentimiento. Si existe falta de perdón en tu corazón, tienes que perdonar, entonces tendrás cielos abiertos.

2. La mala alimentación. Mucha gente quiere que Dios lo sane, oran para ser sanados y comen para morirse. El libro de Santiago nos exhorta “que el saber hacer lo bueno y no hacerlo, nos cuenta como pecado”, en otras palabras si tu sabes que no debes comer algo no lo comas, pues  hará mal a tu cuerpo

3. El miedo. Porque el temor que me espantaba me ha venido, Y me ha acontecido lo que temía.  Job 3.25

Por eso los abusados, atraen a otro abusador. Los chismosos, atraen chismosos. Los mentirosos, atraen a los mentirosos. 

Hoy puedo testificar que Dios me levantó de una silla de ruedas; los médico decían que yo nunca volvería a caminar, pero Dios tenía otros planes para mí. Una humilde oración con fe, desató el Poder de Dios en mi vida y cambió un diagnóstico de hombres en un poderoso testimonio del amor sobrenatural del Padre Celestial.

Llegarán momentos en que los médicos dirán “hemos hecho todos los examenes, pero no podemos hacer nada más”. Este es el momento que Jesús aparecerá para bendecir tu vida y darte una vida abundante. Dios está listo para librarte de la enfermedad, Dios quiere sanarte, y lo quiere hacer hoy.

Pastor Pablo Vega

Ministerio Internacional El Rey Jesús

“Llamados a traer el poder sobrenatural de Dios a esta generación”.

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