El éxito es algo que no se puede comprar o coger prestado. Es una actitud, es el deseo de alcanzar una meta importante. Es...

El éxito es algo que no se puede comprar o coger prestado. Es una actitud, es el deseo de alcanzar una meta importante. Es vivir una vida balanceada donde puedes utilizar tus cuatros inteligencias: la mental, emocional, espiritual y física. Es conquistar tus sueños, convertir lo invisible en visible, lo difícil en fácil y lo imposible en posible. El precio del éxito se paga por adelantado, y al contado, se paga trabajando, no lo podemos cargar a una tarjeta de crédito.

Si quieres convertirte en una persona especial tienes que pagar el precio. Las personas de éxito son aquellas que han aprendido a aplicar los principios de Dios en sus vidas. Los principios no cambian, la ley de la gravedad es una ley que no la puedes cambiar. Si te tiras de un edificio de diez pisos, no importa el país que escoja para hacerlo, te va pasar lo mismo, te vas a matar. Del mismo modo, el éxito tiene principios que no se pueden violar. La más importante pregunta sería ¿Qué significa el éxito para ti? Esto lo puedes contestar de muchas formas, de acuerdo a tus deseos, necesidades y valores. Para una persona el éxito puede ser lograr una carrera profesional, para otra puede ser tener una familia saludable y estable. Otros pueden pensar en tener el dinero suficiente para tener una calidad de vida balanceada. Pero en cualquier caso, lo más importante es que tengas un propósito definido, que conozcas para qué vives, pues esto te llevará a definir tu visión de la vida, a dónde quieres llegar, y en qué persona te quieres convertir. Te puedes preguntar si estás viviendo el éxito ahora mismo, independientemente como sea su vida hoy, estar vivo, poder respirar unos 2,400 galones de oxigeno diarios, poder hablar sobre 140 palabras por minutos, poder mover 208 huesos, 500 músculos, siete mil nervios y tener la computadora cerebral más fina del mundo, te hace un ser especial entre los 7 billones de habitantes que viven en el planeta tierra.

Si lo examinas de esta manera lo más seguro es que me dirás: “Me siento exitoso por todas las cosas que he logrado en mi vida”. Si es así ¡Te felicito!, y te tengo buenas noticias: somos una generación privilegiada, el poder vivir en estos tiempos nos permite hacer y ver cosas que nuestras pasadas generaciones no vivieron y no pudieron disfrutar. Los adelantos en la transportación, moverte de un país a otro en cuestión de horas, viajar de un continente a otro, hablar con personas inimaginablemente distantes, comunicarte con el otro extremo del mundo con tan solo presionar una tecla, o los adelantos en la medicina que han elevado la expectativa de vida a entre 78 y 85 años, cuando en el pasado siglo era apenas de 40 a 50 años. Los adelantos en las comunicaciones, el Internet, en la educación y otros, nos permiten decir que tenemos los mejores recursos para vivir una vida exitosa. El primer paso para conquistar tu éxito es asumir responsabilidad contigo. Nadie hará el trabajo que te toca hacer a ti. Tu responsabilidad comienza en tener confianza en ti, en tu potencial, en descubrir las oportunidades que todos los días se están presentando para que puedas crecer y desarrollarte. Eres responsable de encontrar tu propósito en la vida, de definir y visualizar tus metas con anticipación. De utilizar tus horas y tus minutos, en una forma inteligente, para avanzar en la conquista de tus sueños. Te garantizo que si asumes responsabilidad contigo fortalecerás tu liderazgo, podrás elegir el estilo de vida que aspiras y contribuir al crecimiento de tu familia, tus amigos y de tu país. Te reto a que seas perseverante, a que no te rindas, a que sigas hacia adelante sin importar los retos que se avecinan. La perseverancia es el hábito de seguir luchando hasta alcanzar las metas. Es la determinación de conquistar el éxito. Tú lo puedes hacer, naciste para triunfar, para marcar vidas y ser modelo para inspirar a las futuras generaciones a conquistar sus sueños. ¡¡¡Decídete a ser exitoso!!!

Facebook Profile photo

Epiko Magazine