El filósofo Kierkegaard, padre del existencialismo, sostiene que “la subjetividad es la verdad” y “la verdad es la subjetividad”. Esencialmente, desde un punto simplista,...

El filósofo Kierkegaard, padre del existencialismo, sostiene que “la subjetividad es la verdad” y “la verdad es la subjetividad”. Esencialmente, desde un punto simplista, la filosofía de Kierkegaard plantea que la verdad no se debe basar solamente en el descubrimiento de hechos objetivos. 

Los hechos objetivos no se deben descartar pero existe un segundo elemento, quizás hasta más crucial, para descubrir la “verdad”, y es basándonos en cómo nosotros nos relacionamos con los hechos.

Esto significa que nuestro comportamiento o actitud, desde una perspectiva ética, es más importante que cualquier hecho en cuestión, es por esta razón que la verdad se encuentra en la subjetividad y no necesariamente en la objetividad. ¿Se siente confundido?, Pues continúe leyendo…

¿QUÉ ES LA SUBJETIVIDAD? Es lo que vive y existe internamente. Es un sentir o una realidad que es personal. Es lo que nos distingue de los demás, lo que nos hace únicos, lo que verdaderamente nos responsabiliza por nuestras acciones. Es lo que yo considero ser la voz de la conciencia que por mucho que queramos ignorarla, no deja de molestarnos hasta que recapacitemos. Quizás es esa parte gris, entre lo que esta escrito en blanco y negro.

¿QUÉ ES LA OBJETIVIDAD? Es lo que vive y existe fuera de nosotros, es externa. Es lo que el resto del mundo percibe y capta, es el sentir, medir, pensar y hasta el palpar del mundo a nuestro alrededor. Es lo que esta a la luz del día, es lo que esta escrito en blanco y negro.

Trataremos de explicarnos mejor con un ejemplo: Tuviste una bronca con tu amigo porque te defraudó. No pudiste controlar tu ira, le fuiste para encima y le diste un puño en el ojo…

Subjetividad: Actuaste agresivamente, lo cual sabes es erróneo. Sabes que el subconsciente te está reclamando. Sabes que desde un punto ético, moral y espiritual, Dios no acepta ese comportamiento destructivo. Pero internamente lo procesas como una acción merecedora, porque así tú lo ves, así tú lo percibes, y esa es tu verdad, aunque tu acción no es la correcta. El Ser Humano elabora opiniones personales basándose en experiencias que en lo común expresan verdades subjetivas.

Objetividad: Le diste un puño a tu amigo. Le causaste un daño físico, rompiste con las normas de una sociedad civil. Al fiscal no le importa tu razón. No le importa tu dolor externo. No le importa tu sentimiento. El simplemente está valorando, desde un punto de vista objetivo, que tú rompiste la ley y eres causante del daño físico a tu amigo. La ley dicta que tienes que pagar por tu acción, no importa tu razón, no importa tu verdad.

Entonces, para recapitular. La subjetividad es interna. Es la voz de la conciencia, lo que percibimos como nuestra verdad, es el propósito o la intención. La objetividad es externa. Es lo que el mundo ve y percibe como la verdad, basándose en los hechos. Es lo que nos lleva a una conclusión desde un punto de vista objetivo.

No es inusual que la subjetividad y la objetividad estén en conflicto. No siempre la verdad es lo que la subjetividad supone o lo que la objetividad propone…

~ Por Mercedes Jiménez Ramírez

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